En los primeros mil días de vida el niño desarrolla su cerebro, para ello necesita los nutrientes que aporta la alimentación complementaria que junto a leche materna, lo ayudan a prevenir enfermedades crónicas y la desnutrición.
“Por ello no se debe suspender la lactancia antes de los dos años de edad”.

Así lo afirma la pediatra Dra. Gloria Bonilla quien explicó, que la alimentación complementaria se da a partir de los seis meses de vida del niño, con la introducción de alimentos sólidos o líquidos que no sean leche materna o fórmula.
“Según Organización Mundial de la Salud(OMS) la lactancia materna debe ser exclusiva hasta los seis meses y hasta los dos años o más, esta debe complementarse con otros alimentos. Este proceso se debe dar de manera paulatina, dependiendo de las necesidades fisiológicas del niño.” Aseveró la también asesora internacional en lactancia materna.
La doctora Bonilla quien forma parte del equipo de especialistas de la Policlínica San José, ubicada en Puerto La Cruz, detalló que se debe iniciar con vegetales y frutas no cítricas para evitar alergias, se debe usar cucharilla para que el pequeño aprenda a alimentarse sin el seno.
“Para cada alimento nuevo se debe esperar tres días para empezar con otro. También se puede alternar. No se debe iniciar con carnes, sino en el séptimo mes”. Aconsejó la pediatra.
La especialista destacó que es muy importante que no se adelante la alimentación complementaria pues, es a los seis meses cuando el bebé esta preparado neurológicamente y en la parte motora, para hacer el movimiento de masticar, también ya puede sostener la cabeza y estar sentado para evitar que se ahogue al comer.
De igual modo la galena enfatizó, que gracias a la alimentación complementaria junto a la leche materna se puede prevenir la desnutrición y enfermedades crónicas como: Diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, entre otras. “La base de prevención de enfermedades está en los primeros mil días de vida”. Sentenció.
📝@lamanzano75







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