La Universidad de Zurich publicó una investigación sobre cómo el dormir poco afecta a la tasa de envejecimiento cerebral.

Para ello, los especialistas sometieron a múltiples participantes a resonancias magnéticas y determinaron que aquellas personas que se mantienen despiertas por más de 24 horas, evidencian un envejecimiento cerebral de entre 1 a 2 años.

Por fortuna, es posible revertir estos daños con una buena rutina de descanso. De esta manera, se recomienda que los adultos descansen por lo menos 7 horas por noche.

Asimismo, los expertos determinaron una relación directa entre la calidad de descanso y la capacidad del cuerpo para regular y procesar la glucosa en la sangre. Son las ondas cerebrales que ocurren durante el sueño profundo las que alteran la regulación de la azúcar.

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