
En la isla italiana de Cerdeña, una mujer suiza que estaba de vacaciones se hizo viral luego de que fuera a cenar a un restaurante de Gallura, eligiera una de las langostas que se muestran en el acuario del establecimiento y cuando se disponían a pesarla y cocinarla, aclarara que quería llevársela viva para liberarla en el mar.
En Suiza existen leyes a favor de la protección de los animales, entre ellas hay una que cuida a las langostas pues prohíbe que se le ponga en agua hirviendo cuando aún están con vida.
Fuente: EL Informador.







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