
En este marco, investigadores del CONICET y la Universidad Católica de Córdoba (UCC) desarrollaron un sistema integrado de techos verdes y paneles solares denominados “techos biosolares”, con el objetivo de disminuir la demanda energética de un edificio y otorgar diversos servicios ecosistémicos a sus habitantes.
Un techo verde es cuando arriba de la losa de una casa o edificio se cultivan plantas. Para eso, pueden usarse distintos sistemas. El tradicional consiste en usar un sistema de capas, que cumplen funciones como aislante, filtro y drenaje, entre otras, y encima de ellas se colocan el sustrato y las plantas.
Los investigadores vienen trabajando en el tema desde 2011, cuando comenzaron con el desarrollo de un sistema modular de techo verde, donde cada módulo comprendía un metro cuadrado. Luego, a partir de estudiar el ensamble de techos verdes con paneles fotovoltaicos que se estaban diseñando en otros países, decidieron trabajar en adaptar ese tipo de tecnologías a nuestro territorio.







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