Las mismas personas que asistieron al festejo de una boda cristiana en Irak un día después han tenido que vestir de luto y asistir a los funerales de las víctimas que perecieron en el grave incendio que se declaró cuando los novios bailaban.

Los dolientes se reunieron en el cementerio de la ciudad septentrional de Hamdaniya en torno a los clérigos de varias iglesias que oficiaron la ceremonia. Algunos fieles sostenían los retratos de sus seres queridos fallecidos.

Al menos una veintena de ataúdes cubiertos de raso o ramos de flores fueron llevados a hombros de hombres entre la multitud. Los medios recogen el testimonio de una mujer de 53 años que fue a enterrar a 15 miembros de su familia. «Desde el padre hasta el hijo menor, de cuatro años», declaró.

Hay otros entierros previstos para los próximos días porque en la mayor parte de los casos aún no han podido recuperar los cuerpos.

Fuente: Noticia en Línea

Vídeo: Núcleo Noticias

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