Estudios afirman que las personas que tienen mascota son más felices con sus vidas que aquellas que no tienen animales de compañía.

Según los análisis realizados por expertos se debe al amor incondicional que nos expresan con su compañía e interactuar con ellos al acariciarlos o hacer actividad física, lo cual disminuye el estrés, generado por la sensación de soledad, y mejora el estado de ánimo, tranquilidad y les permite relacionarse mejor con otras personas.
Además, también puede ayudar a superar duelos o traumas personales y a tener un sistema inmune más fuerte.
Con información de la Revista Estampas







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