LA ABUELA «FIT». La alemana Erika Rischko tiene 83 años y saltó a la fama en los últimos cuatro años como «la abuela fit» de las redes sociales.

Día a día Rischko demuestra ser mucho más que una simple pionera del fitness para seniors. Desafía límites físicos y también las expectativas convencionales sobre la edad y la vitalidad.

Durante toda su vida, Rischko fue una ama de casa dedicada a la crianza de sus hijos y al cuidado de sus seres queridos. En su juventud no era una aficionada de los deportes ni del entrenamiento; nunca había hecho ejercicio físico con regularidad hasta sus 50 años, momento en el cual su hija la inscribió en un gimnasio local.

«Como mis dos hijos estaban fuera de casa por primera vez, me sentía sola. Los primeros cinco años no fui nada ‘adicta’. Fue de a poco que comencé a hacer más e incluso me uní a desafíos de clases de spinning y competencias de remo de tres a cuatro horas de duración», contó.

Sin embargo, en 2017, comenzó a sufrir un dolor de espalda crónico. Intentó mantenerse activa, pero la molestia era constante. Probó todo tipo de terapias para el dolor, pero finalmente la gimnasia fue la que la ayudó a tratarse: «Ahora vivo mi vida como a mí me gusta: activa, junto a mi familia y en forma».

Con información de La Nación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias