Las autoridades nepalíes toman una medida drástica para combatir la contaminación en el Everest.

Los escaladores tendrán que llevarse su materia fecal de vuelta al campamento base, envuelta en una bolsa especial que solidifica y desodoriza las heces.

La acumulación de excremento humano en la montaña se convirtió en un problema grave: el clima extremo no permite que se degrade por completo y se estima que hay 40 toneladas de caca acumuladas, según datos del Ejército de Nepal.

En promedio, cada persona produce alrededor de 250 gramos de excremento por día y el ascenso suele durar semanas, por lo que se necesitarán muchas bolsas. Sin embargo, la mayoría de los escaladores apoya la medida.

Con información de Eco News Es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias