

Los jóvenes migrantes venezolanos entre 19 y 24 años supuestamente venían cometiendo fechorías, robos y asaltos desde que pisaron la ciudad de Nueva York hace algunos meses. Luego de haber sido liberados por haber atacado presuntamente a dos policías, a los días algunos de ellos siguieron robando en tiendas y fueron capturados nuevamente. Esta vez terminaron en la cárcel con fianzas que van desde $15,000 hasta $100,000.
Este viernes el juez decidió que no podían esperar el juicio en libertad y los envió a la isla de Rikers en Queens, uno de los centros penitenciarios más peligrosos del país.
Dos de ellos ya están en posesión de las autoridades migratorias, por lo cual luego del juicio que empieza en abril, podrían terminar deportados.
A Yorman Reveron de 24 años (abajo a la izquierda) le aplicaron una fianza de $100,000 tras ser acusado de patear y morder a un funcionario policial. Ahora el migrante aduce ante el juez que “teme por su vida porque ha recibido varias amenazas por redes sociales”, como reseña el periódico The New York Post.
Por su parte, a Darwin Gómez Izquiel, de 19 años, (arriba a la izquierda) se le aplicó una fianza de $50,000. Este caraqueño luego de haber sido capturado por patear supuestamente a policías en Times Square, a la semana fue captado por cámaras robando en una tienda Macy`s. Al ser descubierto golpeó a un vigilante.
Kelvin Servita Arocha, de 19 años, (abajo a la derecha) con tres meses en el país ya tiene varios cargos estatales y federales.
Llamó la atención que el otro joven, Yohendry Brito (arriba a la derecha) involucrado en los mismo hechos, se le aplicó una fianza de $15,000, pero el pastor de una iglesia de Brooklyn, el reverendo Juan Ruiz, decidió pagarla para garantizar su juicio en libertad del procesado.
El otro joven, Wilson Juárez (arriba en el centro) está siendo acusado por los mismos delitos con una fianza de $1, porque ya está en posesión de las autoridades migratorias.
Todos los migrantes vivían en refugios financiados por la municipalidad neoyorquina.
Fotos: The New York Post
Texto: @fermartinezm






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