El calor de los océanos cobra un precio devastador.
De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU., se ha desencadenado el cuarto evento global de blanqueamiento masivo de corales.

Esto sucede cuando un coral, especie vital para preservar la vida marina, la pesca y proteger las costas de marejadas, se estresa y se vuelve blanco por el calor del agua.
La agencia del gobierno estadounidense confirmó esta tendencia en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, luego de informes científicos de todo el mundo.
El último blanqueo global masivo fue entre 2014 y 2016.
En las fotos, un coral blanqueado puede verse hermoso. Pero los arrecifes, dicen los expertos, están claramente enfermos y en descomposición.
Además de investigadores de EE.UU., en el proyecto de la NOAA también participaron personas de Australia, Kenia y Brasil.
Las primeras señales de esta tendencia se produjeron el año pasado en el Caribe. En ese momento, frente a las costas de Florida, se registraron temperaturas tan calientes como las de un jacuzzi.

Ese calor se trasladó al hemisferio sur.
Actualmente ha afectado a más de la mitad de los corales del mundo, incluidos los de la Gran Barrera de Coral de Australia y las costas de Tanzania, Mauricio, Brasil, las islas del Pacífico, así como el Mar Rojo y el Golfo Pérsico.
En agosto pasado, la temperatura media mundial de los océanos superó su récord histórico y, desde entonces, ha estado por encima del promedio casi todos los días.
Una realidad que es consecuencia del cambio climático, que eleva la temperatura de la superficie del mar y de El Niño, un fenómeno climático natural que también ha contribuido al aumento de las temperaturas desde junio pasado.
Un coral blanqueado se puede recuperar, pero puede tardar varios años.
Sólo una reducción rápida y global de las emisiones de gases de efecto invernadero que limite el calentamiento de los océanos garantizará su bienestar, según los expertos.
Con información de BBC Mundo







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