Una nueva regulación en Estados Unidos ha puesto el foco en la densidad mamaria, una característica importante que puede influir en la detección del cáncer de mama. A partir de septiembre, los centros de mamografía están obligados a informar a las mujeres sobre la densidad de sus senos.

Aunque tener senos densos es bastante común (alrededor del 40% de las mujeres de 40 años o más los tienen), esta condición puede dificultar la detección del cáncer en una mamografía. Esto se debe a que tanto el tejido denso como el cáncer aparecen como áreas blancas en la imagen, lo que puede hacer que sea difícil distinguirlos.
Es importante destacar que la densidad mamaria no está relacionada con la firmeza de los senos y no es un signo de enfermedad. Sin embargo, las mujeres con senos densos tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar cáncer de mama.
La Dra. Wendie Berg, experta en el tema, explica que «el tejido denso hace que sea más difícil ver el cáncer en una mamografía». Por esta razón, es fundamental que las mujeres con senos densos hablen con su médico sobre las opciones de detección adicionales, como la resonancia magnética, que puede ser más efectiva en estos casos.
La nueva norma busca que las mujeres estén informadas sobre su densidad mamaria y puedan tomar decisiones más conscientes sobre su salud.







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