La comunidad venezolana en Illinois vive con creciente preocupación el aumento en el uso de grilletes electrónicos como medida de monitoreo para inmigrantes. Desde mediados de 2023, esta práctica ha generado un fuerte debate sobre sus implicaciones en la salud física y mental de quienes los portan.

Yudis, una venezolana residente en Chicago, es un ejemplo de los desafíos que enfrentan los migrantes con grilletes. Tras cruzar la frontera con su hija embarazada, lleva más de un año con este dispositivo en el tobillo, experimentando problemas de salud como hinchazón y cambios en su ciclo menstrual. Asegura que el grillete ha afectado significativamente su calidad de vida y su salud mental.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) justifica el uso de estos dispositivos como una alternativa a la detención, asegurando que garantiza la comparecencia a las citas migratorias. Sin embargo, organizaciones de defensa de los inmigrantes denuncian que los grilletes generan ansiedad, aislamiento y estigmatización, además de posibles problemas de salud por la presión constante en el tobillo.

Chicago se ha convertido en uno de los epicentros del uso de grilletes electrónicos en Estados Unidos, solo superado por San Francisco. A pesar de que el ICE reporta una disminución en el número total de personas bajo esta medida a nivel nacional, la comunidad venezolana en Illinois exige una revisión de esta práctica, considerando el impacto negativo en la salud y el bienestar de los migrantes.

Activistas y defensores de los derechos humanos hacen un llamado para que se busquen alternativas menos invasivas y traumáticas para garantizar la comparecencia a las citas migratorias, y se respete la dignidad de los inmigrantes que buscan una nueva vida en Estados Unidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias