El día del incidente comenzó como una celebración sin sobresaltos para el grupo de amigos e influencers que habían alquilado una lujosa lancha para pasar el día en el mar. Según el relato de una de las sobrevivientes, Vanessa Audrey da Silva, en una entrevista con el portal UOL, la tarde estuvo llena de música, bebidas y sesiones de fotos. Tras horas de celebración, el grupo decidió regresar a la costa. Fue entonces cuando se dividieron en dos embarcaciones para agilizar el retorno, ya que una de las lanchas había sobrepasado el límite de pasajeros permitidos.

Aline, Beatriz y otros cuatro pasajeros abordaron una embarcación más pequeña que contaba con una capacidad máxima de cinco personas. Sin embargo, a pesar de estar sobrecargada con seis pasajeros, la lancha zarpó bajo el mando del capitán, cuya identidad no ha sido revelada por la policía. Al navegar hacia el litoral, la pequeña lancha fue golpeada por una ola de gran magnitud. Incapaz de soportar el peso adicional, el bote comenzó a llenarse de agua rápidamente, y en cuestión de segundos, se hundió, lanzando a sus ocupantes al agua. De acuerdo con las declaraciones del capitán a las autoridades, él intentó rescatar a los pasajeros una vez que el bote comenzó a sumergirse. Sin embargo, tanto Aline como Beatriz no llevaban chalecos salvavidas, lo que dificultó los intentos de salvamento. Varios sobrevivientes narraron escenas angustiosas en el agua, donde cada persona luchaba por mantenerse a flote. Vanessa da Silva contó que logró ponerse un chaleco en el último momento y que, tras la caída, se aferró a una roca para evitar ser arrastrada por la corriente: “Hubo un momento en el agua en que no se veía a nadie. Yo estaba luchando por mi vida”, declaró en entrevista con medios locales.
Otra sobreviviente, Camila Alves de Carvalho, relató en redes sociales que durante el naufragio se agarró desesperadamente a un chaleco salvavidas que flotaba cerca.
Con información de Los Mocanos







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