Para los 800.000 venezolanos que residen en Chile, el fútbol es más que un deporte; es un vínculo emocional que les permite mantener viva la nostalgia de su tierra natal. Este martes, el encuentro entre la selección venezolana y La Roja en las eliminatorias para el Mundial 2026 se convierte en una oportunidad perfecta para reunirse en un punto de encuentro especial en Santiago: el bar ‘Tinto’s Burger’.







Ubicado en la comuna de Providencia, este restaurante destaca por sus escudos de las selecciones de Venezuela y Chile, invitando a los aficionados a disfrutar de la pasión del fútbol en un ambiente familiar. Muchos de los venezolanos que asisten a ‘Tinto’s Burger’ ignoran que uno de los dueños, María Gabriela, es hija de Luis ‘Coquito’ Santos, el utilero de la selección venezolana durante más de 30 años.
María Gabriela y su esposo Adalker Ramírez, ambos de 32 años, llegaron a Chile hace ocho años desde San Cristóbal. Comenzaron su trayectoria como un ‘foodtruck’ en un patio de comidas y, tras tres años de esfuerzo, lograron establecer su propio local. “Creo que si estuviéramos en Venezuela no tendríamos esto, pero hemos trabajado como no tienes idea”, reflexiona Ramírez sobre su camino hacia el éxito en un país que les ha brindado nuevas oportunidades.
Con cada partido, ‘Tinto’s Burger’ se convierte en un refugio para los venezolanos, donde la comida, el fútbol y la comunidad se entrelazan, creando un espacio en el que la distancia con su hogar se siente un poco más corta.
Con datos de EFE







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