Los hermanos Erik y Lyle Menéndez, quienes han estado cumpliendo cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional desde 1996 por el asesinato de sus padres, se preparan para una audiencia crucial este 25 de noviembre. Este evento podría ofrecerles una oportunidad para reexaminar sus sentencias y, potencialmente, abrirles el camino hacia la libertad.

Con 35 años de encarcelamiento, los Menéndez han recobrado la atención pública gracias a la exitosa serie de Netflix «Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez» y a un reciente documental que ha generado un considerable debate, además de un creciente apoyo hacia su causa. Erik, de 53 años, y Lyle, de 56, comparecerán de manera virtual ante la corte de Los Ángeles, donde podrían hacer declaraciones sobre su situación actual.
En esta audiencia, el juez Michael Jesic se reunirá con la defensa y la acusación para discutir el progreso del caso y determinar los próximos pasos a seguir. Según informa la cadena de noticias NBC, el tribunal ha fijado el 26 de noviembre como fecha límite para que la Oficina del Fiscal del condado de Los Ángeles responda a la solicitud de hábeas corpus presentada en 2023. Esta petición argumenta que las condenas y sentencias de los hermanos son inconstitucionales, basándose en la reciente aparición de nueva evidencia que podría afectar el resultado de su caso. La expectativa creciente en torno a este proceso legal sugiere que el futuro de los Menéndez podría tomar un giro inesperado.







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