El plan del gobierno colombiano para controlar la población de hipopótamos, una especie invasora que se reproduce rápidamente en el centro del país, no ha mostrado avances significativos. Esta situación ha generado preocupación entre los expertos, quienes advierten que la falta de acción podría llevar a un aumento descontrolado de la población de hipopótamos, estimada en 1.000 ejemplares para el año 2035.



Germán Jiménez, profesor asociado e investigador en manejo y conservación de fauna silvestre de la Universidad Javeriana de Bogotá, ha alzado su voz de alarma ante la inacción del gobierno. «No ha pasado nada», declaró Jiménez a EFE, refiriéndose a la falta de implementación del plan sancionado el año pasado. «Pese a que se hicieron algunas propuestas, no veo ninguna actividad concreta».
Los hipopótamos, originarios de África, fueron introducidos en la región del Magdalena Medio en la década de 1980 por el narcotraficante Pablo Escobar para su Hacienda Nápoles. Tras su muerte, los animales escaparon y se han reproducido sin control, convirtiéndose en una especie invasora que amenaza el ecosistema local.
La falta de acción del gobierno no solo pone en peligro el equilibrio ecológico de la región, sino que también implica un costo económico creciente. Según Jiménez, cuanto más tiempo se tarde en implementar medidas de control, más costosa será la solución. «Cada vez será más difícil y costosa su implementación», advirtió el investigador.
En el Día Internacional del Hipopótamo, celebrado cada 15 de febrero, Jiménez hizo un llamado a las autoridades para que tomen medidas urgentes y efectivas para controlar la población de hipopótamos. «Es necesario actuar de inmediato para evitar que esta especie invasora siga creciendo y causando daños irreparables al medio ambiente», concluyó el experto.







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