El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), una organización intergubernamental dedicada a combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, ha emitido una contundente denuncia sobre el abuso sexual infantil en línea. En un informe presentado el 13 de marzo, el GAFI reveló que al menos 300 millones de niños en todo el mundo, lo que equivale a uno de cada ocho menores, han sido víctimas de alguna forma de abuso sexual a través de internet. Ante esta alarmante situación, la institución hizo un llamado urgente a la colaboración conjunta entre gobiernos y el sector privado para erradicar estos crímenes que laceran la infancia a nivel global.

El informe, titulado «Detectar, Desmantelar e Investigar la Explotación Sexual de menores online», fue elaborado en conjunto con el Reino Unido y Australia, y presentado en Guildhall, Londres. Este estudio profundiza en la creciente problemática del abuso sexual infantil facilitado por la tecnología, destacando la necesidad de acciones coordinadas para enfrentar este flagelo. Si bien el GAFI es reconocido por su labor en la lucha contra delitos financieros, este informe pone de manifiesto su preocupación por la dimensión económica que subyace a la explotación sexual infantil en línea.
El documento insta a gobiernos, instituciones financieras y agentes del sector privado a tomar medidas inmediatas, priorizando el intercambio de datos de inteligencia financiera. Según el GAFI, esta colaboración es fundamental para identificar y desmantelar las redes criminales que se lucran con el abuso sexual infantil en internet. El informe subraya que la rapidez y la eficacia en el intercambio de información son cruciales para proteger a los menores y llevar a los perpetradores ante la justicia.
La presidenta del GAFI, Elisa De Anda Madrazo, en declaraciones a la agencia de noticias EFE, enfatizó que la explotación sexual digital de menores es un crimen que trasciende fronteras y del que ningún país está exento. Esta afirmación resalta la naturaleza global del problema y la necesidad de una respuesta internacional coordinada. La presidenta del GAFI hizo hincapié en que la lucha contra este delito requiere un compromiso firme y sostenido de todos los actores involucrados.
El informe del GAFI examina detalladamente los flujos financieros relacionados con el abuso sexual infantil transmitido en directo y la extorsión financiera sexual a menores. Además, explora cómo el intercambio de inteligencia financiera puede ser una herramienta eficaz para rastrear y desarticular estas actividades delictivas, protegiendo así a los niños. El estudio también aboga por la adopción de estrategias de investigación que protejan a las víctimas de nuevos traumas, al tiempo que se garantiza que los autores de estos crímenes sean debidamente procesados. El informe señala que, dependiendo del tipo de delito, las víctimas se encuentran principalmente en Europa, Norteamérica y Australia, lo que indica un patrón geográfico en la distribución de estos crímenes.







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