Los habitantes del municipio Lagunillas, en el estado Zulia, están consternados tras conocerse los brutales maltratos que sufrió una niña de solo siete años a manos de su madre, Rosmary Varela Barrientos.

Según informes de medios regionales, los hechos ocurrieron en la parroquia Paraute, donde la pequeña llegó al colegio con graves heridas en su mano, lo que llamó la atención de los docentes. Al investigar, se descubrió que Varela había colocado la mano izquierda de su hija sobre una estufa encendida como forma de castigo, aunque los motivos específicos de este atroz acto aún no han sido determinados.
El personal educativo, alarmado por el estado de la niña, notificó a su madre y también dio aviso a las autoridades. Cuando Varela llegó al colegio, fue detenida por los agentes de seguridad.
La menor fue trasladada de emergencia al Hospital Pedro García Clara de Lagunillas, donde los médicos confirmaron que presentaba quemaduras, así como hematomas en el brazo y la pierna.
Varela, de 48 años, fue llevada a los calabozos de la policía local y posteriormente a la Fiscalía Cuadragésima Tercera del Ministerio Público, donde enfrenta cargos por el presunto delito de trato cruel contra su hija.







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