Científicos de la empresa biotecnológica Colossal Biosciences han logrado un hito en la ingeniería genética al editar el ADN de lobos grises para reintroducir características del extinto lobo terrible (Canis dirus). Esta especie prehistórica, que desapareció hace unos 13.000 años, es mundialmente famosa por haber inspirado a los emblemáticos huargos, los leales compañeros de la Casa Stark en la popular serie «Game of Thrones».

El innovador proyecto consistió en modificar genéticamente a lobos grises actuales para que porten genes específicos del lobo terrible. Fruto de este esfuerzo, han nacido los primeros cachorros de esta nueva línea: Rómulo, Remo y Khaleesi. Estos ejemplares ya presentan rasgos distintivos, como un tamaño mayor al de los lobos grises comunes y un llamativo pelaje blanco, evocando así a sus ancestros prehistóricos.
Es crucial señalar que estos animales no son clones exactos del Canis dirus original. En su lugar, llevan en su código genético 20 genes seleccionados del lobo terrible, lo que les confiere estas características ancestrales sin ser una réplica completa de la especie extinta. Representan, por tanto, un puente genético entre el pasado y el presente de los cánidos.

Más allá de la fascinación cultural que despierta la conexión con «Game of Thrones», Colossal Biosciences enfatiza el potencial conservacionista de esta tecnología. El éxito en la reintroducción de genes ancestrales podría abrir nuevas vías para fortalecer poblaciones de especies amenazadas, como el lobo rojo (Canis rufus), que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción, ofreciendo una esperanza para su recuperación.







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