Esta semana, el mundo ha conocido la triste noticia del fallecimiento de la «Hachiko» rusa, una gatita que vivió y esperó durante siete años en la tumba de su dueño en un cementerio de Rusia. Su historia ha resonado en redes sociales, capturando la atención y el corazón de miles, similar a la del famoso perro japonés Hachiko, que diariamente esperaba a su dueño en una estación de tren sin comprender que había fallecido.

Según informa Infobae, la historia de esta entrañable gatita generó un profundo impacto en la comunidad, llevando a un grupo de voluntarios a acudir al cementerio donde habitualmente esperaba. Gracias a su esfuerzo, la gatita fue rescatada y trasladada a San Petersburgo, donde recibió la atención médica y los cuidados necesarios, después de haber sufrido graves problemas de salud tras haber vivido tanto tiempo desprotegida.
A pesar de que la gatita pudo disfrutar de una vida «relativamente» doméstica durante dos meses tras su rescate, su reciente fallecimiento ha reavivado la conexión simbólica con su dueño. Medios internacionales han reportado que será enterrada junto a él, cerrando de manera conmovedora su historia de lealtad y amor.







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