Un equipo de investigadores del Reino Unido ha dado un paso gigante en el estudio de las enfermedades cardíacas al desarrollar más de 3.800 modelos digitales del corazón. Estos «gemelos digitales cardíacos» replican con asombrosa precisión la anatomía y función del órgano, permitiendo a los científicos examinar la compleja influencia de factores como la edad, el sexo y el estilo de vida en el desarrollo de afecciones cardíacas. Los hallazgos de este estudio, publicados en la prestigiosa revista Nature Cardiovascular Research, subrayan el inmenso potencial de esta tecnología para mejorar nuestra comprensión del funcionamiento eléctrico del corazón en diversas poblaciones humanas.

La creación de estos modelos por parte de científicos del King’s College de Londres, el Imperial College y el Instituto Alan Turing ha arrojado luz sobre importantes conexiones. Se logró identificar que la edad y la obesidad modifican significativamente las propiedades eléctricas del corazón. Este descubrimiento podría ser clave para explicar por qué ciertos factores del paciente están directamente relacionados con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, abriendo nuevas vías para la prevención y el tratamiento.
Además, la investigación desmintió una creencia arraigada sobre las variaciones en los electrocardiogramas (ECG) entre hombres y mujeres. El estudio determinó que estas diferencias se deben principalmente al tamaño del corazón, y no a la manera en que el corazón conduce las señales eléctricas, como se pensaba anteriormente. Esta revelación no solo refina nuestra comprensión de la fisiología cardíaca, sino que también puede influir en la interpretación de los ECG y en el diagnóstico de enfermedades.
Estos modelos digitales ofrecen una ventaja invaluable: replican el corazón de un paciente de forma no invasiva, posibilitando la exploración de funciones cardíacas que son increíblemente difíciles de medir directamente en un entorno clínico. Para su desarrollo, los investigadores emplearon modelos de inteligencia artificial (IA), automatizando tareas manuales y acelerando drásticamente el proceso de construcción de cada gemelo cardíaco mediante sistemas computacionales que simulan un objeto o proceso físico.
Si bien los autores del estudio resaltaron que el desarrollo de esta tecnología fue un proceso costoso y prolongado, los beneficios superan con creces los desafíos. Los gemelos digitales cardíacos han ofrecido nuevas y cruciales perspectivas sobre el comportamiento de sistemas físicos relacionados con el corazón.







Deja una respuesta