Un equipo de investigación de la Universidad Metropolitana de Osaka, en Japón, ha desarrollado una innovadora herramienta de inteligencia artificial (IA) capaz de identificar la enfermedad del hígado graso a través de radiografías de tórax. Este avance, publicado en la revista científica Asia Research, representa un paso significativo hacia la simplificación y ampliación del acceso al diagnóstico de esta condición que afecta a millones de personas a nivel mundial y podría redefinir los protocolos de detección temprana.

Actualmente, el diagnóstico del hígado graso depende de ecografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas, métodos de alta precisión pero que requieren equipos especializados, infraestructura clínica específica y conllevan costos elevados. Estas barreras limitan su acceso en diversas regiones, retrasando la detección. La nueva tecnología de IA propone utilizar las radiografías de tórax, un procedimiento de bajo costo, mínima exposición a la radiación y de uso frecuente en la práctica clínica.
Aunque el propósito principal de una radiografía de tórax es evaluar las estructuras pulmonares y cardíacas, estas imágenes también capturan una porción del hígado. Los científicos aprovecharon este hecho para entrenar al modelo de IA, permitiéndole analizar dicha sección en busca de signos asociados al hígado graso. La implementación de este sistema podría facilitar intervenciones médicas oportunas y convertir un estudio de rutina en una poderosa y accesible herramienta de detección.







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