Cada 16 de julio, la devoción mariana se desborda en Venezuela y diversas partes del mundo para honrar a Nuestra Señora del Carmen. Considerada una de las advocaciones más antiguas y universales de la Iglesia Católica, en el país sudamericano su veneración adquiere un matiz especial al ser reconocida como patrona del Ejército Nacional y de los transportistas, así como protectora de los pescadores que se hacen a la mar.

La tradición, que se remonta al siglo XIII, conmemora la aparición de la Virgen María a San Simón Stock, superior de la Orden de los Carmelitas. En un momento de gran persecución para su congregación, la Virgen se le presentó en Aylesford, Inglaterra, vestida con el hábito carmelita y le entregó el escapulario, prometiendo la salvación del castigo eterno a quienes lo portaran con devoción y en estado de gracia.
Este acto de fe impulsó la devoción a la «Reina y Señora del Monte Carmelo», extendiéndose globalmente a lo largo de los siglos. El escapulario, una túnica de color marrón, se convirtió en el signo máximo de esta piedad popular. Su uso recibió el reconocimiento oficial del Papa Sixto V en 1587 y ha sido respaldado por pontífices posteriores, consolidando una tradición rica en frutos de santidad.
¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros! 🙏🏻







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