Lo que comenzó como una aparente infección en el pecho de un hombre de 44 años, se transformó en uno de los hallazgos médicos más extraordinarios del año. El paciente, que acudió a un centro de salud debido a la supuración de pus por su pezón derecho, descubrió que había albergado la hoja de un cuchillo en su tórax durante ocho años sin experimentar síntomas significativos.

El increíble caso, detallado en un informe clínico publicado en el Journal of Surgical Case Reports, se remonta a una violenta pelea en la que el hombre sufrió múltiples heridas. En aquel entonces, recibió únicamente primeros auxilios para suturar los cortes, pero debido a la falta de recursos en el centro de atención primaria, nunca se le realizó una radiografía que pudiera revelar la presencia del objeto extraño en su cuerpo.

Sorprendentemente, durante los ocho años siguientes, el hombre aseguró sentirse «por lo demás sano», sin presentar dolor en el pecho, dificultad para respirar, tos o fiebre. Su cuerpo había logrado encapsular la hoja metálica en una cápsula fibrosa, limitando la inflamación y el daño a los tejidos circundantes, lo que explica la ausencia de síntomas durante un período tan prolongado.

Fue la reciente aparición de pus maloliente lo que finalmente lo llevó a buscar ayuda médica avanzada. Una radiografía de tórax reveló la impactante verdad: un objeto metálico, descrito como una «especie de bisturí» o la hoja de un cuchillo, estaba incrustado en su cavidad torácica. La hoja había ingresado por la escápula y se encontraba rodeada de pus y tejido necrótico. Los cirujanos intervinieron de inmediato para extraer el arma y drenar la infección. Tras una exitosa operación y diez días de hospitalización, el paciente fue dado de alta sin complicaciones.

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