Los organismos humanitarios y técnicos de la ONU especializados en salud y nutrición dijeron hoy -en respuesta a la posición de Israel negando que hubiera una hambruna en Gaza- que más allá de la solidez de los datos y de la independencia de los expertos que los han analizado, la realidad es que han sido testigos de palestinos muriendo de hambre.

«Los que trabajamos en el terreno vemos que esto está ocurriendo y hemos advertido constantemente al respeto. Es devastador cuando vemos que esto (las muertes) no solo está sucediendo en los hospitales, sino en las comunidades«, dijo por videoconferencia desde Gaza el jefe de la Oficina de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para los Territorios Palestinos, Rik Peeperkorn.

La hambruna en Gaza ha sido declarada este viernes en base a las pruebas recogidas y analizadas por el más reconocido sistema internacional independiente sobre seguridad alimentaria, que cuenta con el respaldo de Naciones Unidas y que se conoce como ‘Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria’ (CIF).

Su conclusión ha sido que medio millón de personas «se enfrentan a condiciones catastróficas caracterizadas por el hambre, la indigencia y la muerte» en el norte del enclave y que en cuestión de semanas la hambruna se extenderá al centro y sur a menos que el Gobierno israelí levante el bloqueo que mantiene desde marzo a la entrada de prácticamente todos los alimentos y otros artículos esenciales.

Las autoridades israelíes han salido rápidamente a rechazar que haya una hambruna en Gaza, lo han llamado «una campaña fraudulenta» de Hamás y han acusado al CIF de supuestamente cambiar sus estándares para llegar a esa conclusión, una acusación que queda desmentida al revisarse el documento.

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