Un equipo internacional de astrónomos ha anunciado el descubrimiento de un planeta en una etapa temprana de su formación, orbitando una joven estrella similar al Sol. El exoplaneta, bautizado como WISPIT 2b, es un gigante gaseoso con un tamaño semejante a Júpiter y una edad estimada de apenas 5 millones de años. El trascendental hallazgo, publicado este martes 26 de agosto en la revista científica Astrophysical Journal Letters, fue realizado por investigadores de las universidades de Leiden (Países Bajos), Galway (Irlanda) y Arizona (Estados Unidos), y ofrece una visión sin precedentes de los albores de un sistema planetario.

El descubrimiento fue posible gracias a la potencia del Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), ubicado en el desierto de Atacama, en Chile. El equipo de científicos, liderado en parte por Christian Ginski de la Universidad de Galway, observó un «inesperado y excepcionalmente hermoso disco de polvo de múltiples anillos» alrededor de la estrella. Esta estructura les alertó sobre la posible presencia de un cuerpo masivo. «Cuando vimos este disco por primera vez, supimos que teníamos que intentar ver si podíamos detectar un planeta dentro de él», explicó Ginski, lo que los motivó a solicitar rápidamente observaciones de seguimiento que confirmaron la existencia de WISPIT 2b.

Este hallazgo no solo es significativo por su naturaleza, sino también por su rareza. Se trata de la segunda vez que se logra detectar un planeta en una fase evolutiva tan temprana alrededor de una estrella joven análoga a nuestro Sol. Más importante aún, WISPIT 2b es la primera detección inequívoca de un planeta dentro de un disco con múltiples anillos, lo que lo convierte en un laboratorio perfecto para que los científicos puedan estudiar en detalle la compleja interacción entre el planeta y el disco de polvo y gas que lo rodea, un proceso clave para comprender cómo evolucionan los sistemas planetarios.

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