Una impresionante fotografía de la Luna, captada el pasado 15 de agosto de 2025, ha revelado con un detalle sin precedentes la diversa composición mineral de su superficie. La imagen, que muestra al satélite en su fase de gibosa menguante con un 65% de iluminación, no es una postal astronómica común; es una interpretación geológica que desvela los secretos cromáticos de nuestro satélite natural a través de avanzadas técnicas de astrofotografía.

En esta notable composición, los colores han sido realzados digitalmente para servir como un mapa mineral. Los tonos anaranjados y rojizos que salpican la superficie lunar indican regiones con una alta concentración de óxido de hierro, un compuesto abundante en las tierras altas más antiguas de la Luna. Por otro lado, las áreas de un intenso color azulado y violáceo, especialmente

visibles en las vastas llanuras conocidas como «mares», señalan la presencia de basaltos ricos en titanio, un metal que revela la historia de la actividad volcánica lunar. Esta técnica permite a los científicos y aficionados visualizar la distribución de estos elementos de una manera clara y directa.

Para lograr este nivel de detalle y color, el autor de la imagen combinó múltiples exposiciones utilizando la técnica de Alto Rango Dinámico (HDR). Este método permitió conservar la textura y los detalles tanto en las zonas brillantemente iluminadas por el Sol como en las que se encontraban en sombra.

Fuentes como la NASA y diversos portales de astronomía confirman que esta representación de colores se alinea con los datos recopilados por misiones lunares sobre la composición del regolito o suelo lunar.

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