Un mecánico italiano llamado Andrea Marazzi ha capturado la atención mundial al transformar un clásico Fiat Panda de 1993 en el que es considerado el automóvil funcional más estrecho del planeta. Bautizado como «Flat Fiat», este singular vehículo mide tan solo 50 centímetros de ancho, una dimensión inferior a la de muchas motocicletas, convirtiéndolo en una proeza de la ingeniería y la creatividad artesanal.

El proyecto conserva varias piezas originales del icónico modelo italiano, pero su estructura fue completamente adaptada para convertirlo en un monoplaza experimental. Para su funcionamiento, Marazzi reemplazó el motor de combustión por uno eléctrico, que le permite alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 15 km/h. Con un peso de solo 264 kilos, el «Flat Fiat» ofrece una autonomía de hasta 25 kilómetros por cada carga completa.
Aunque este innovador vehículo no cuenta con la autorización necesaria para circular por la vía pública, su diseño único y su funcionalidad lo han convertido en un fenómeno viral en las redes sociales. El «Flat Fiat» de Marazzi es un claro ejemplo de cómo la pasión por la mecánica y la imaginación pueden llevar a la creación de proyectos extraordinarios que desafían los límites de lo convencional en el mundo del automovilismo.






