La congregación de las Agustinas Recoletas del Sagrado Corazón de Jesús anunció el pasado domingo, 21 de septiembre, que se encuentran estudiando dos presuntos milagros atribuidos a la intercesión de la beata María de San José. De confirmarse la veracidad de estos hechos, la religiosa venezolana, beatificada en 1995, podría ser canonizada y seguir los pasos de figuras como el doctor José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles, convirtiéndose en una nueva santa para el país.

La madre Gracelia Molina, vicepostuladora de la causa, informó en una entrevista que los casos presentan fundamentos sólidos para ser elevados ante el Vaticano. El primer milagro corresponde a la curación de una persona diagnosticada con lupus eritematoso sistémico, una enfermedad considerada incurable, cuyos exámenes médicos más recientes han resultado negativos. El segundo caso es el de una bebé que nació de forma prematura a las 24 semanas de gestación, una condición que clínicamente se considera un aborto, pero que logró sobrevivir y hoy se encuentra completamente sana.
Laura Evangelista Alvarado, nacida en Choroní, estado Aragua, en 1875, dedicó su vida al servicio de Dios y de los más necesitados desde muy joven. Conocida como la madre María de San José, consagró su vida a la fe con un voto de virginidad a los 13 años y, a partir de los 18, enfocó su labor en el cuidado de los pobres y enfermos, destacando su trabajo en la fundación del Hospital San José en Maracay. Su vida de «pobreza y humilde sencillez» es la que hoy la acerca a los altares de la santidad.






