A sus 80 años, Natalie Grabow ha grabado su nombre en los anales de la historia del deporte al convertirse en la mujer de mayor edad en completar el Campeonato Mundial IRONMAN en Kona, Hawái, considerado el triatlón más exigente del planeta. La atleta estadounidense demostró una extraordinaria resistencia y determinación al cruzar la línea de meta con un tiempo oficial de 16 horas, 45 minutos y 26 segundos, inspirando a una nueva generación de deportistas y redefiniendo los límites del envejecimiento.




Bajo el implacable sol hawaiano y enfrentándose a la alta humedad, Grabow conquistó un desafío monumental que consta de 3,8 kilómetros de natación en aguas abiertas, seguidos de 180 kilómetros de ciclismo y culminando con una maratón de 42,2 kilómetros. Su increíble hazaña no solo le valió un récord mundial, sino también la admiración de la comunidad deportiva internacional, que fue testigo de un momento verdaderamente histórico en el que la perseverancia triunfó sobre cualquier barrera de edad.
Este logro es la culminación de años de disciplina y una pasión inquebrantable por el triatlón, deporte que Grabow comenzó a practicar pasados sus 60 años.






