En el marco del Día Mundial de la Columna, el neurocirujano Lorenzo Acevedo (@lorenzoacevedoneuro), destacó la importancia de cuidar el eje principal del cuerpo desde la infancia para garantizar una tercera edad funcional y sin dolor. El especialista explicó que la columna, un complejo conjunto de vértebras y discos que protege la médula espinal, requiere un buen eje, una musculatura paravertebral fuerte y discos intervertebrales bien hidratados para su correcto funcionamiento. Advirtió durante una entrevista de @revista.estilosaludable con @ysbelsyhernandez que patologías degenerativas comunes como las hernias discales, la escoliosis y las fracturas por osteoporosis son a menudo el resultado de hábitos y cuidados deficientes a lo largo de la vida, y no problemas exclusivos de la vejez. «Así como tratas a tu cuerpo desde un principio, es lo que vas a cosechar en tu tercera edad», sentenció el doctor.

El Dr. Acevedo enfatizó que la prevención es la mejor estrategia y se basa en pilares fundamentales como el ejercicio, la nutrición y la hidratación. Recomendó a los adultos mayores combatir la sarcopenia (pérdida de masa muscular) con actividades como caminatas, natación, pilates e incluso ejercicios de fuerza supervisados. Subrayó que una alimentación balanceada provee los nutrientes para la estructura ósea y muscular, mientras que una hidratación adecuada es crucial, ya que los discos intervertebrales están compuestos en un 80% por agua y su deshidratación los debilita, favoreciendo la aparición de hernias. Asimismo, señaló el sobrepeso como una de las principales causas de consulta, pues la carga extra acelera el desgaste de las vértebras y discos.

El neurocirujano abordó los desafíos modernos y los avances en el tratamiento. Alertó sobre el «boom» de dolores cervicales asociados al uso constante de celulares y dispositivos electrónicos, una postura que multiplica la carga sobre la columna. No obstante, transmitió un mensaje tranquilizador sobre los tratamientos, aclarando que no todas las patologías de columna son quirúrgicas; de hecho, entre el 80% y 90% de los dolores lumbares o cervicales se resuelven con tratamiento médico y cambios en el estilo de vida. Para el pequeño porcentaje que sí requiere cirugía, la ciencia ha avanzado notablemente, permitiendo recuperaciones más rápidas donde el paciente puede caminar el mismo día de la operación, desmitificando el antiguo temor a las intervenciones en la columna.

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