A más de 40 años del asesinato de John Lennon, su asesino confeso, Mark David Chapman, reveló la verdadera motivación detrás del crimen. La confesión tuvo lugar el pasado agosto, durante su más reciente audiencia para evaluar una posible libertad condicional. Chapman, quien actualmente tiene 70 años, detalló ante la junta por qué decidió acabar con la vida del icónico músico en diciembre de 1980.

Durante la audiencia, Chapman admitió que la búsqueda de notoriedad fue la única razón de sus actos. «Mi crimen fue completamente egoísta. Esto fue para mí y sólo para mí, y tuvo todo que ver con su popularidad», declaró el recluso. Chapman explicó que buscaba la fama instantánea al atacar a una de las figuras más célebres del mundo, y aprovechó la instancia para pedir perdón a la familia de Lennon y a sus fans.
Pese a la confesión y la solicitud de disculpas, la junta de libertad condicional determinó que Chapman debe permanecer en prisión. El juzgado consideró que en las palabras del asesino no existía un arrepentimiento genuino por el crimen cometido. Por lo tanto, le fue negada la libertad, continuando así su condena tras más de cuatro décadas encarcelado.






