El fenómeno meteorológico conocido como el Relámpago del Catatumbo, que ocurre en la cuenca del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia, Venezuela, ha sido ratificado como el epicentro mundial de actividad eléctrica atmosférica. Este espectáculo natural, que genera fascinación tanto en turistas como en científicos, se caracteriza por una tormenta eléctrica casi continua que ilumina el cielo nocturno durante gran parte del año, convirtiéndose en un laboratorio natural para el estudio de la física atmosférica.

La intensidad del Catatumbo es asombrosa, con estimaciones que calculan la generación de aproximadamente 1.6 millones de rayos por año. Esta cifra posiciona a la región no solo como un récord de frecuencia, sino también de densidad de descargas por kilómetro cuadrado. La constancia del fenómeno, que puede ocurrir hasta 260 noches al año con sesiones que duran horas, ha sido objeto de múltiples estudios para comprender las condiciones geográficas y climáticas únicas que lo propician.

En 2016, esta preeminencia fue confirmada por la comunidad científica internacional. Una investigación conjunta, liderada por científicos de la NASA y en colaboración con las universidades de Maryland y Alabama (EE.UU.) y la Universidad de Sao Paulo (Brasil), analizó datos satelitales de alta resolución. Basados en esta evidencia, los investigadores acordaron declarar formalmente a esta región venezolana como la «capital» de los relámpagos en la Tierra, un título que resalta su singularidad planetaria.

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