Olivia Yacé, representante de Costa de Marfil, anunció oficialmente su renuncia al título de Miss Universo África y Oceanía, así como su desvinculación definitiva del Comité de Miss Universo. La reina de belleza explicó que esta decisión es un acto de coherencia para mantenerse fiel a sus principios rectores de «respeto, dignidad, excelencia e igualdad de oportunidades». Según Yacé, para alcanzar su máximo potencial es imperativo permanecer anclada en estos valores, los cuales considera los pilares que allanan el camino hacia la excelencia personal y profesional.

En su comunicado, Yacé calificó la posición ofrecida como un «papel disminuido», afirmando que alejarse de ella le permitirá dedicarse por completo a defender las causas que realmente aprecia y a consolidarse como un modelo a seguir para la juventud. Hizo un llamado especial a las nuevas generaciones, animándolas a «superar sus límites, entrar con confianza en salas donde creen que no pertenecen y abrazar con orgullo su identidad», reiterando que el compromiso de ser una influencia positiva es el verdadero motor detrás de su dimisión.

Finalmente, la modelo cerró su mensaje con una poderosa reflexión sobre la autoafirmación, instando a no permitir que terceros definan quiénes son ni limiten su potencial, pues «nuestras voces deben ser escuchadas». A pesar de la contundencia de su salida, Yacé mantuvo un tono cordial hacia sus compañeras, extendiendo sus felicitaciones a la nueva Miss Universo y enviando sus mejores deseos de pronta recuperación a la representante de Jamaica.

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