En una revelación que subraya su compromiso con la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, la familia de Bruce Willis ha tomado la difícil decisión de donar el cerebro del actor a la ciencia tras su fallecimiento. Este anuncio, detallado en el nuevo libro de su esposa, Emma Heming, surge en medio de la batalla del protagonista de «Duro de matar» contra la demencia frontotemporal (DFT).

El objetivo de este gesto altruista es transformar el doloroso deterioro que ha sufrido el actor en una oportunidad vital para la investigación médica, buscando que su experiencia sirva para ayudar a otros pacientes en el futuro.
La importancia de esta donación radica en la naturaleza compleja y aún poco comprendida de la DFT, una enfermedad que, a diferencia del Alzheimer, es menos estudiada pero devastadora en cuanto a conducta y comunicación.
Según explica Heming, la comunidad científica necesita tejido cerebral post mortem para poder identificar con precisión las anormalidades proteicas y mutaciones específicas de esta condición. Al estudiar la biología de Willis, los investigadores esperan encontrar respuestas sobre la rápida progresión de la enfermedad, lo que podría ser clave para desarrollar diagnósticos más tempranos y tratamientos más eficaces que hoy no existen.






