Sir Benjamin Slade, un aristócrata británico de 79 años, ha generado revuelo mediático al hacer pública su singular búsqueda de una compañera de vida. A pesar de ser dueño de una imponente mansión de 50 habitaciones y una vasta finca de 1300 acres en Somerset, Slade considera que su existencia de lujos está incompleta. Su objetivo principal no es solo encontrar el amor, sino hallar una mujer joven dispuesta a convertirse en la madre de un hijo varón que pueda continuar su linaje y heredar su patrimonio.

El millonario ha desplegado una estrategia agresiva y moderna para encontrar a la candidata ideal, recurriendo tanto a métodos tradicionales como anuncios en periódicos, hasta el uso de aplicaciones de citas como Tinder. La determinación de Slade por asegurar su descendencia es tal que ha revelado haber congelado su esperma, garantizando así la posibilidad biológica de concebir un heredero a pesar de su avanzada edad. Según él, la mujer elegida deberá estar lista para asumir la gestión de sus tierras y la crianza del futuro sucesor.
Con un enfoque pragmático, el aristócrata resume su oferta afirmando: «Tengo el dinero, el castillo y la motivación». Ahora, su búsqueda se reduce a encontrar a esa pieza faltante que desee aceptar lo que él denomina «el paquete completo», una propuesta que combina una vida de opulencia aristocrática con la responsabilidad ineludible de perpetuar el apellido y la fortuna familiar por una generación más.






