El cielo de Mansfield, Texas, se transformó en un impresionante lienzo nocturno gracias al despliegue de 5.000 drones, los cuales protagonizaron un espectáculo visual sin precedentes. La multitudinaria flota de dispositivos tecnológicos se coordinó con precisión milimétrica para recrear una monumental representación del nacimiento de Jesús, incluyendo las figuras de la Virgen María y San José, consolidando el uso de drones como una alternativa moderna, silenciosa y espectacular a los tradicionales fuegos artificiales.

La hazaña estuvo a cargo de la empresa Sky Elements, cuyo operador y abogado, Preston Ward, compartió su orgullo por el resultado a través de las redes sociales. «Anoche recreamos el verdadero significado de la Navidad», expresó Ward, resaltando el propósito detrás de la compleja coreografía aérea. El evento no solo destacó por su innovación técnica, sino por su capacidad para evocar el espíritu religioso de la festividad a una escala masiva.
El impacto del evento fue palpable entre los asistentes, quienes observaron la secuencia principal en un respetuoso y asombrado silencio mientras las luces formaban las imágenes sacras en el firmamento. Al finalizar la representación del pesebre, el público estalló en aplausos, cerrando una velada que demostró cómo la tecnología de vanguardia puede fusionarse con la tradición para crear experiencias emotivas y memorables.






