Mientras en otras latitudes el año comienza con calor, París ha sorprendido al mundo este lunes 5 y martes 6 de enero de 2026 al quedar completamente cubierta por un espeso manto blanco. Una intensa nevada, poco habitual por su rapidez y densidad, ha transformado los monumentos más icónicos de la capital francesa en auténticas postales invernales.

Una Postal Inolvidable
Desde la Torre Eiffel hasta la Catedral de Notre Dame y los Jardines de las Tullerías, la arquitectura parisina ha cobrado un aire mágico bajo los copos de nieve. Turistas y locales no han dudado en salir a las calles para capturar imágenes de una ciudad que parece detenida en el tiempo, reviviendo la esencia más romántica de la capital gala.
El Lado Difícil del Invierno
Sin embargo, no todo ha sido estética. La magnitud de la nevada ha generado importantes complicaciones en el ritmo de la ciudad:
• Transporte Paralizado: El metro de París y las líneas de autobuses han sufrido retrasos significativos y cortes parciales debido a la acumulación de hielo en las vías.
• Caos en el Aire: Los aeropuertos de Charles de Gaulle y Orly reportaron la cancelación y demora de decenas de vuelos, afectando a miles de viajeros que regresaban de sus vacaciones de fin de año.
• Cierres Viales: Las autoridades se vieron obligadas a cerrar varias rutas principales y tramos de autopistas para evitar accidentes por deslizamiento.
Clima Extremo en Europa
Los meteorólogos señalan que este frente frío forma parte de una inestabilidad climática que recorre el centro de Europa, advirtiendo que las bajas temperaturas podrían mantenerse durante el resto de la semana.
A pesar de los contratiempos logísticos, París ha vuelto a demostrar por qué es considerada una de las ciudades más bellas del mundo, regalando a sus habitantes un «Día de Reyes» teñido de blanco y cargado de una atmósfera cinematográfica.






