Catherine Esteves (@cathesteaparicio), es la prueba viviente de que las crisis son, en realidad, oportunidades disfrazadas de nuevos comienzos. Tras una lesión lumbar que la obligó a dejar de correr, esta publicista no permitió que el sedentarismo ganara la batalla; en su lugar, transformó un simple trueque de pedales de bicicleta por un hula hula en su nueva pasión de vida. Hoy, lo que empezó como un ejercicio de rehabilitación en un bulevar, se ha convertido en un fenómeno viral en TikTok. Con una actitud arrolladora y sin rastro de pena, Catherine demuestra que la verdadera libertad nace cuando decides ignorar el «qué dirán» para entregarte de lleno a lo que te hace feliz.

Para ella, hacer girar el aro durante más de una hora y media no es solo una cuestión de técnica, sino un viaje nostálgico que nos reconecta con nuestro niño interior. Catherine asegura que el cuerpo tiene memoria; aquello que disfrutamos en la infancia permanece guardado esperando el ritmo adecuado para despertar. Con una banda sonora que fluye entre el deep house y el pop rock de los 80, ella ha logrado sincronizar su respiración y su movimiento en una danza perfecta que cautiva a quien la ve pasar. No se trata solo de girar un objeto, sino de encontrar ese estado de «flujo» donde la música y la voluntad se vuelven una sola.
La historia de la «señora del hula» apenas comienza, pues su destreza la ha llevado a soñar en grande, cómo batir un récord mundial. Su mensaje es claro y poderoso: para empezar, solo hace falta voluntad y práctica constante.
En un mundo que a veces se mueve demasiado rápido, ella nos enseña que mantener el ritmo es posible si aprendemos a bailar con los desafíos que la vida nos pone enfrente.






