Nueva York activó sus conocidos ‘jacuzzis de nieve’ para limpiar sus calles y carreteras ante la ola de frío que sufre la ciudad, que mantiene el hielo sin derretirse de forma natural.

Ocho jacuzzis, como se refieren los neoyorquinos a los derretidores de nieve, fueron ubicados en distintos puntos de la ciudad para despejar el manto blanco que la tormenta del pasado fin de semana dejó en la Gran Manzana y que dificulta la vida.

Los Trecan Combustion 60-PD son unas grandes bañeras metálicas de agua caliente en las que otros camiones van descargando la nieve.

La nieve y el hielo se derriten dentro gracias a las altas temperaturas y rápido caen por la parte inferior de la máquina en estado líquido y del color marrón de la nieve cuando personas y vehículos circulan por encima.

Según el Departamento de Sanidad de la ciudad, estas bañeras pueden derretir hasta 120 toneladas de nieve por hora.

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