La industria del entretenimiento está de luto tras el fallecimiento de la legendaria actriz Catherine O’Hara a los 71 años. Según informó su agencia de representación, CAA, la intérprete falleció este viernes en su residencia de Los Ángeles tras enfrentar una breve enfermedad. O’Hara, quien inició su brillante trayectoria en el grupo de comedia Second City en su natal Canadá, deja un legado imborrable en el cine y la televisión, caracterizado por su entrega absoluta y un sentido del humor inigualable.

A lo largo de su carrera, O’Hara se convirtió en un rostro imprescindible de la cultura pop gracias a sus papeles en clásicos como “Beetlejuice” (1988) y “Mi pobre angelito” (1990). Su versatilidad la llevó a brillar en los falsos documentales de Christopher Guest, pero fue su interpretación de la sofisticada y excéntrica Moira Rose en la serie Schitt’s Creek lo que le otorgó el reconocimiento definitivo de la crítica. Por este papel, que realizó junto a su eterno colaborador Eugene Levy, la actriz ganó un Emmy en 2020 y un Globo de Oro en 2021, convirtiéndose en un fenómeno viral para las nuevas generaciones.
Hasta sus últimos días, la actriz se mantuvo vigente, participando recientemente en la secuela Beetlejuice Beetlejuice y recibiendo una nominación al Globo de Oro por su trabajo en The Studio. Le sobreviven su esposo, el diseñador de producción Bo Welch, y sus dos hijos, Matthew y Luke. Según comunicó su agencia, la familia despedirá a la artista en una ceremonia privada, recordando a una mujer que, en sus propias palabras, tuvo la oportunidad de interpretar a personajes que podían ser «completamente ellos mismos» sin importar la edad.





