Una joven madre venezolana de 23 años, identificada como Greiliana Paola Harena Martínez, perdió la vida trágicamente tras el naufragio de la embarcación «Maryi» cerca de la frontera entre Panamá y Colombia. El siniestro ocurrió cuando la lancha, que transportaba a migrantes en su ruta de retorno hacia Sudamérica, enfrentó un fuerte oleaje en la región de Guna Yala, provocando que la nave volcara. Según los informes de los cuerpos de rescate, la víctima, quien viajaba con la esperanza de reencontrarse con su hija en Venezuela, quedó atrapada bajo la estructura de la embarcación al momento del incidente.

El accidente también cobró la vida de otra ciudadana venezolana y un hombre de nacionalidad colombiana, mientras que una tercera mujer venezolana resultó herida y recibe atención médica. Líderes locales señalaron que esta ruta marítima informal se ha vuelto una alternativa recurrente para quienes buscan evitar los peligros de la selva del Darién en su viaje de regreso; sin embargo, advirtieron que la falta de infraestructura segura y las condiciones climáticas adversas durante la temporada de oleaje alto convierten estos trayectos en zonas de extremo peligro.

Actualmente, las autoridades marítimas de Panamá mantienen una investigación abierta para esclarecer las causas exactas del naufragio. Las pesquisas se centran en determinar si existió negligencia, sobrecarga de pasajeros o si la embarcación carecía de los implementos de seguridad necesarios para la navegación.

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