Ledger Mann, un niño de nueve años residente del condado de Chesterfield, Virginia, ha transformado su propia experiencia con el autismo en una herramienta vital para los servicios de emergencia locales. Tras conmoverse por la noticia de un menor extraviado, Ledger decidió invertir los 100 dólares de sus ahorros personales para crear «kits de calma». Estos paquetes están diseñados específicamente para ayudar a niños neurodivergentes a regular sus emociones y comunicarse de manera efectiva con los rescatistas durante situaciones de crisis o trauma.

Cada kit consiste en una bolsa transparente que contiene herramientas sensoriales estratégicas, como audífonos de cancelación de ruido, juguetes de estimulación y peluches. Lo más destacado de su iniciativa es que el diseño permite que los niños, quienes a menudo se bloquean verbalmente ante el estrés, puedan señalar lo que necesitan para sentirse seguros. Hasta la fecha, el proyecto ha escalado significativamente, logrando la entrega de 52 kits a los departamentos de policía y bomberos de su comunidad, facilitando así una atención más empática y especializada.
La labor de Ledger ha sido ampliamente reconocida por autoridades y medios como Heraldo USA y cadenas locales de Virginia, destacando cómo su perspectiva única está cerrando brechas en los protocolos de primera respuesta.






