Johanna Fernández partió de Santa Bárbara de Zulia con una maleta cargada de incertidumbre y apenas 200 dólares en el bolsillo, pero con la firme convicción de que su historia no terminaría en la precariedad.

Inspirada por el legado de su madre, quien utilizó la cocina como motor para sostener a su familia, Johanna decidió convertir su pasión de la infancia en un proyecto de vida en Estados Unidos. Así nació Azúcar Morena, una marca que hoy es referente de repostería artesanal y que logra fusionar con maestría la técnica profesional, la identidad latina y una visión estratégica del mundo digital.
El camino no fue sencillo, pues tras años de trabajos extenuantes y un profundo proceso de adaptación cultural, fue el aislamiento de la pandemia lo que le permitió reencontrarse con su oficio. Desde la cocina de su hogar, Johanna comenzó a hornear sus ya famosas galletas estilo New York, un producto que rápidamente se convirtió en su sello distintivo y en el impulso necesario para fundar su propia academia. A través de esta plataforma, ha logrado capacitar a miles de mujeres, brindándoles no solo herramientas técnicas, sino también la confianza necesaria para emprender sus propios caminos.
Hoy, la trayectoria de Johanna Fernández es un testimonio de la resiliencia del migrante venezolano: esa capacidad única de empezar desde cero y transformar el talento en una oportunidad de oro.






