Este 24 de febrero, Venezuela celebra el cumpleaños número 83 de Gilberto Emiro Correa Romero, una de las figuras más emblemáticas y respetadas de la comunicación nacional. Nacido en Maracaibo en 1943, el reconocido animador, periodista y actor ha dejado una huella imborrable en la radio y la televisión gracias a su voz privilegiada y su impecable estilo. Considerado un «grande entre los grandes», su legado trasciende generaciones, posicionando el talento zuliano en lo más alto de la industria del entretenimiento.


Su formación profesional comenzó a la temprana edad de 17 años en la Fonoplatea de los Éxitos de Radio Popular 700 AM, donde alternó su pasión por el micrófono con estudios de teatro junto a la actriz Lupita Ferrer. Tras destacar en diversas emisoras como Radio Reloj y Ondas del Lago, Correa dio sus primeros pasos en la pantalla chica zuliana a través de Ondas del Lago Televisión. Mientras consolidaba su carrera frente a las cámaras, cursó estudios de periodismo en la Universidad del Zulia (LUZ), donde también se desempeñó como animador de programas culturales de esa casa de estudios.
El salto definitivo a la fama nacional ocurrió en 1964 durante la producción del Venemarathón en Maracaibo, un evento destinado a recaudar fondos para el Hogar Clínica San Rafael. Según relata la anécdota, su potente y clara voz impactó de tal manera al ejecutivo de Venevisión, Enrique Cuscó Nogués, que este salió apresuradamente de la ducha para conocer al joven locutor que presentaba a la orquesta Billo’s Caracas Boys. Aquel encuentro fortuito, que culminó con la frase «a ese muchacho me lo llevo para Caracas», marcó el inicio de una carrera estelar que lo consagró como el animador más elegante de la televisión venezolana.






