Los precios del petróleo registraron un sólido repunte este lunes debido al bloqueo de tanqueros en el Estrecho de Ormuz por parte de Irán, un punto crítico que ha intensificado la incertidumbre sobre el suministro energético global. Esta situación, enmarcada en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha provocado que el crudo Brent suba un 7,7% hasta los 78,46 dólares, mientras que el petróleo estadounidense avanzó un 7,4%, situándose en 71,97 dólares por barril. Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, señaló que la rápida expansión de las hostilidades y los ataques a la infraestructura ya están impactando severamente los mercados.

El paso por el Estrecho de Ormuz es vital, ya que por esta vía transita entre el 20% y un tercio del suministro mundial de crudo. Según Grisanti, el precio ha escalado más de 8% desde el pasado viernes debido a la reducción drástica del tráfico marítimo y el cierre de refinerías clave, factores que han elevado la «prima geopolítica» del petróleo. La situación se ha visto agravada por la interrupción de los sistemas de navegación satelital tras ataques a diversas embarcaciones, lo que ha paralizado el flujo normal de suministros en el extremo sur del Golfo Pérsico.
Para la economía venezolana, este shock en los precios internacionales tiene un impacto financiero directo y significativo para el año 2026. Cálculos de Ecoanalítica indican que, por cada dólar que aumente el precio promedio del barril, Venezuela recibiría aproximadamente 400 millones de dólares en ingresos adicionales. De consolidarse el incremento reciente de unos 6 dólares por barril, el país podría percibir cerca de 2.400 millones de dólares extra, derivado de la tensión en la oferta global provocada por el conflicto regional.





