Alejandro Mendoza, un joven de 22 años y estudiante del quinto año de la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), se ha convertido en un ejemplo de superación al asistir diariamente a sus clases matutinas acompañado por su hija de apenas siete meses. 

Ante la falta de recursos para costear una niñera y debido a que la madre de la pequeña trabaja desde tempranas horas, el futuro abogado alterna la toma de apuntes y sus tareas académicas con el cuidado directo de la bebé, a quien alimenta y sostiene en brazos durante las jornadas universitarias.

El desafío no se limita al aula, ya que el trayecto diario en transporte público representa un gran esfuerzo físico al cargar simultáneamente con los libros de leyes y el peso de la niña. Sin embargo, Alejandro asegura que su hija es el motor principal que le da las fuerzas necesarias para no rendirse; su meta es culminar sus estudios y recibirse de abogado para garantizarle un bienestar y un futuro mejor a la pequeña.

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