En la orilla de Playa Guacuco, donde el Caribe susurra historias de sal y arena, se encuentra una mujer que ha logrado transformar lo cotidiano en algo extraordinario. Doris Bonillo (@bisuteriaartesanaldb), no solo crea bisutería; ella custodia una tradición que ha florecido durante más de 35 años, en la Isla de Margarita.

Su especialidad es capaz de asombrar incluso al viajero más experimentado: collares y piezas únicas confeccionadas con escamas de pescado, específicamente de sábalo, y delicadas conchas de madre perla. Lo que para muchos es un desperdicio, para Doris es el lienzo de una obra de arte. Con una visión que hoy llamaríamos sustentable, ella demuestra que la belleza reside en saber mirar lo que otros desechan.
Este no es un esfuerzo solitario. Doris es la mente creativa que diseña cada pieza, pero el proceso es un verdadero vínculo familiar: su esposo y sus hijos son quienes trabajan los materiales para materializar sus ideas. «Soy una de las más antiguas de aquí… todo el mundo me conoce y me busca por este trabajo», afirma con orgullo.
Más allá de sus collares, lo que verdaderamente cautiva de Doris es su fe inquebrantable en el futuro. Para ella, el panorama de la isla es brillante y está lista para recibir «todo lo bueno» que está por venir.
Si tus pasos te llevan a Playa Guacuco, buscar a Doris es una parada obligatoria para llevarte un pedazo de Margarita.






