España despide a una de sus figuras más emblemáticas y queridas. La actriz Gemma Cuervo ha fallecido a los 91 años, dejando tras de sí un legado incalculable que abarca más de seis décadas de entrega absoluta a la interpretación. Nacida en Barcelona en 1934, Cuervo se consolidó como una de las grandes damas de la escena nacional, logrando algo que pocos consiguen: el respeto unánime de la crítica y el cariño incondicional de varias generaciones.

Aunque su trayectoria en las tablas cuenta con más de 60 montajes destacando en clásicos como Las Brujas de Salem de Arthur Miller o La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, el gran público la recordará siempre por su papel de Vicenta en la serie Aquí no hay quien viva. Junto a las ya fallecidas Mariví Bilbao y Emma Penella, formó un trío cómico que se convirtió en un icono de la televisión contemporánea, logrando una vigencia que perdura hasta hoy.
Fundadora de su propia compañía teatral en 1969 junto a su marido, Fernando Guillén, Gemma Cuervo no dejó de trabajar y reinventarse. Su excelencia fue reconocida con galardones de la talla del Premio Nacional de Teatro (1965), el Premio Max de Honor (2021) y, más recientemente, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2024. Incluso en sus últimos años, siguió activa en el doblaje, prestando su voz al personaje de Nostalgia en la exitosa cinta Del Revés 2.
Pese a haber reducido su actividad profesional para centrarse en su familia, la actriz vivió un inesperado renacer gracias a las redes sociales. A través de Instagram, conectó con millones de jóvenes, a quienes dedicó un emotivo mensaje de cariño apenas unos días antes de su partida.
Según han informado fuentes cercanas a la agencia EFE, la capilla ardiente se abrirá este domingo 15 de marzo en el Tanatorio de la Paz (Tres Cantos) a partir de las 10:00 horas, donde el mundo de la cultura y sus seguidores podrán darle el último adiós a una artista irrepetible.





