La mesa está servida para la gran final del Clásico Mundial de Béisbol, donde Estados Unidos y Venezuela se enfrentarán este martes a las 8 p.m. en el loanDepot park de Miami.

El conjunto estadounidense aseguró su boleto a su tercera final consecutiva tras vencer el domingo 2-1 a la República Dominicana en un duelo de pitcheo y poder. Por su parte, la escuadra venezolana selló su clasificación el lunes con una emocionante remontada de 4-2 sobre Italia, confirmando su gran momento tras haber eliminado previamente al campeón defensor, Japón.
Para este choque decisivo, el pitcheo abridor será fundamental. Estados Unidos enviará a la loma al derecho de los Mets, Nolan McLean, de 24 años, quien busca trasladar su buen cierre de temporada en Grandes Ligas (2.06 de efectividad) al escenario internacional. Venezuela confiará en la experiencia del zurdo Eduardo Rodríguez, quien tendrá una oportunidad de redimirse tras una complicada salida en la fase de grupos ante Dominicana. Ambos lanzadores cargarán con la presión de contener alineaciones explosivas en un estadio que promete un ambiente eléctrico.
El camino a la final estuvo marcado por la resiliencia de ambos equipos. Mientras que los norteamericanos se apoyaron en los cuadrangulares de Gunnar Henderson y Roman Anthony para superar a los quisqueyanos, Venezuela ha demostrado ser el «equipo de las remontadas», liderado por el bateo oportuno de Ronald Acuña Jr. y Maikel García. Un factor clave para los sudamericanos será su bullpen, que viene de lanzar 7.2 episodios en blanco contra Italia.





